Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

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Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

Mensaje por Monsieur Comeclavos el Miér Mar 17, 2010 3:55 pm

LAS NAVES DEL TIEMPO (The Time Ships, 1995)
Autor: Stephen Baxter
Traducción: Pedro Jorge Romero
PUNTO DE LECTURA, 2003





El Viajero del tiempo de H.G. Wells despierta en su casa de Richmond la mañana posterior al retorno de su primera partida al futuro. Apesadumbrado por haber dejado a Weena en manos de los Morlock, decide realizar un segundo viaje al año 802.701 para rescatar a su amiga Eloi. Pero al entrar en un futuro distinto y radicalmente cambiado, el Viajero se ve irremediablemente atado a las paradójicas complejidades del desplazamiento a través del tiempo. Acompañado por un Morlock, se encontrará consigo mismo, para ser detenido después por un grupo de viajeros temporales procedentes de un 1938 en el cual Inglaterra lleva 24 años en guerra con Alemania... Una novela sorprendente, repleta de aventuras y especulaciones que ha pretendido, con éxito, homenajear y reexaminar La máquina del tiempo de H.G. Wells.

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Re: Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

Mensaje por Monsieur Comeclavos el Miér Mar 17, 2010 4:04 pm

En esta época de crossovers y fanfics de libre inventiva no hay muchas novelas que puedan permitirse aparecer con el sello de “continuación autorizada por los herederos de H.G. Wells“. El libro se publicó coincidiendo con el centenario de la primera edición de La máquina del tiempo. ¿Es que descubrieron algunos papeles perdidos de Wells en los que se decía como iba a ser la continuación, y a partir de ahí salió esta obra? No, porque el señor Baxter no es un escribano al que le dictan por dónde tiene que ir. Toda la novela es suya y bien suya, y en ella se dedica a sacar partido a todos los tópicos que la ciencia ficción nos ha enseñado sobre los viajes temporales.

Spoiler:
Excepto el que hace referencia al riesgo de convertirte en tu propio abuelo.


El autor le saca partido a los pocos datos que existen sobre el anónimo protagonista y sus orígenes: inventor casero, de formación universitaria pero que parece no pertenecer a los círculos académicos. Un siglo antes de que se montase el primer Macintosh en un garaje, él ya era un manitas que había habilitado el invernadero de su casa para armar un dispositivo de transporte temporal mezclando desechos de ferretería, níquel, cobre, manómetros usados, un sillín de bicicleta (¡un sillín de bicicleta!) y materiales nobles como ébano y marfil.

Eso es steampunk.

Las naves del tiempo se mantiene en el principio y en el final del libro fiel a los acontecimientos de la novela original. Pero al Viajero le cuesta cuatrocientas páginas llegar hasta el jardín de Elois desde que el momento en que baja la palanca de su dispositivo. En ese lapso se dedica a otros menesteres, mientras le ocurren cosas que harían que al viejo Wells se le desenroscase el cerebro y empezase a girar en órbita elíptica alrededor de su cabeza. Es lo que sucede cuando han transcurrido cien años entre un libro y otro: no es sólo el Tiempo lo que pasa, sino también las teorías sobre el Tiempo en sí. Al igual que en Antihielo, Stephen Baxter tiene la personal “ocurrencia” de aplicar conocimientos científicos actuales a la ya obsoleta visión de la física y la técnica que tenían gentes como Verne o Wells, y sus lectores contemporáneos. La máquina del tiempo se publicó apenas una decena de años antes de que aquel joven físico llamado Einstein descubriese que si trasteas con el tiempo, también el espacio se ve implicado. Al anónimo Viajero le cuesta al principio entender tanto esto como la física atómica (y la subatómica), la estructura del ADN y las bases de datos, además de otras muchas cosas no sólo de ciencia.

Por ejemplo, si uno repasa La máquina del tiempo (y leer esta continuación es una buena excusa para volver al breve relato original de Wells), el protagonista se comporta como lo que algunos llamarían “un hombre con las convicciones de su tiempo” y otros un “prejuicioso del carajo“. No es porque le invada un miedo salvaje y se defienda como un bestia de hordas de morlocks caníbales. Es que termina sintiendo tal satisfacción al oír en medio de la lucha en la oscuridad el sonido de sus cráneos aplastados que uno piensa que la mejor manera que tiene de intercambiar opiniones con los “diferentes” es mediante una barra de acero. Y a falta de ellos, los puños. En Las naves del tiempo, el Viajero aprende que ser una criatura bajita, albina y fotofóbica no te convierte en candidato automático al exterminio por un antropocentrista victoriano. Y además puedes aprender cosas nuevas de los diferentes: el relativismo no se aplica solamente al Tiempo.

Esta continuación oficial tiene buenos momentos, y eso que no sale ningún Delorean volador: vemos cómo Steampunk y Dieselpunk se estrechan la mano. Explota un petardo nuclear. Y el Viajero es uno de los pocos personajes steam vistos hasta la fecha que no lleva unas goggles en la cabeza porque le hagan parecer guay, sino que les saca mucho partido.

Luego existen partes que supongo harán salivar a los amantes de la ciencia ficción dura. Así, en el último tercio del libro se emprende un viaje hacia el Infinito y Más Atrás en busca del origen de la Vida, el Universo y Todo lo Demás. Pero en plan serio, muy “2001” de Kubrick. Y eso ya me pareció farragoso.

De todos modos, una novela que forma parte del canon del género y estética retrofuturística ytalytalycual.

La aguja del aletiometro empezó a dar vueltas y más vueltas a medida que el ciclo de soles y lunas iba pasando a mayor velocidad a lo largo de la bóveda del cielo, hasta que casi se sale del marcador. Tras señalar la disparatada cifra de 292.495.940, volvió de nuevo hacia atrás y marcó un 7 en aventura de grandes distancias y un 8 en homenajear a los clásicos.

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Re: Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

Mensaje por Arkelao el Miér Mar 17, 2010 6:40 pm

Curioso, pero de todas formas espero que valga la pena, porque es mucho lo que se ha escrito sobre este tema, y rara la vez que es realmente bueno.

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Re: Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

Mensaje por Monsieur Comeclavos el Jue Mar 18, 2010 4:47 pm

¿Por ejemplo? Y no vale menciona la película con Guy Pierce (y Jeremy Irons haciendo de Rey Orco jefe Morlock)

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Re: Las naves del tiempo, de Stephen Baxter

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